Afortunadamente la cirugía fue en el lado izquierdo, estoy acostumbrada a dormir del lado derecho, esa primera noche fue un poco incómoda, pero estaba tan medicada que no sentí mucho dolor.
Los días siguientes fueron de mucho cuidado de la herida que no podía destapar hasta pasadas 48 horas, luego de ese tiempo al descubrirla, lo que vi no fué muy satisfactorio, mi cirugía fue bien conservadora, así que afortunadamente no sufrí amputación alguna, aunque sabía que estaba todavía hinchada y lo que se veía a través de los esparadrapos no era muy bonito, estaba viendo mi herida de salvación, la herida que iniciaba mi camino de sanidad.
Para sentirme más cómoda solo usaba sostén deportivo, porque me daban un soporte sin apretar, los usaba hasta para dormir.
A la semana siguiente tenía cita con el cirujano que revisó la evolución de la herida y retiró el único punto visible, me explicó que durante la cirugía, extrajo un poco mas de la masa objetivo y también extrajeron algunos 4 o 5 nódulos centinelas adicionales que se habían enviado para biopsia, este resultado nos diría exactamente el daño de la lesión.
Afortunadamente estos resultados fueron muy esperanzadores los bordes de la masa extraída no tenia rastros de lesión y los nódulos extraídos estaban limpios ósea que el cáncer no se había propagado a ningún otro lugar y había sido extirpado por completo. Gracias a Dios!!!
Ahora a esperar por la evaluación de estos resultados con la oncóloga
Durante la cita con la oncóloga y luego de ver los resultados, me indicó que llevaríamos el proceso paso a paso, que debemos ser bien agresivos igual que el tipo de cáncer al que nos estamos enfrentando. Aunque el tumor fue eliminado por completo, siempre quedan células sueltas que pudieran volver a crecer y reproducir mucho más rápido que la primera vez.
Lo primero serían 4 sesiones de quimioterapia, “la colorá”, es un coctel de tres medicamentos: Taxotere, Carboplatin y Herceptin, estas sesiones se recibirán con un intérvalo de 21 días entre una y otra, con excepción del Herceptin, que lo recibiré semanalmente, este medicamento ataca especialmente la proteína Her2 que genera el cáncer, al final del tratamiento sería evaluada nuevamente para determinar los próximos procesos.
Ahora mismo lo que manda es la inserción de un portal intravenoso, que servirá para suministrarme los medicamentos necesarios sin lastimar mis venas.
Me reuní con el cirujano nuevamente y me explicó con detalles lo de la nueva cirugía, es un procedimiento ambulatorio y que no requeriría anestesia general, a travez de una pequeña incisión por debajo de la clavícula introducen un catéter que conecta directamente a una de las venas principales, esto quedaría de manera subcutánea, no se ve, aunque la puedo sentir si la toco. Hay que hacerlo cuanto antes para comenzar con el tratamiento.
Aunque el proceso de cirugía fue muy similar al anterior, esta fue mas “sociable”, tanto el cirujano como el anestesiólogo estuvieron a mi lado todo el tiempo durante la preparación, y hasta haciendo chistes, este procedimiento realmente fue mas sencillo, ya no estaba tan nerviosa, pude estar despierta la mayor parte del tiempo, y aunque tuve que pasar por el proceso de recuperación, todo fué mas sencillo y rápido, ya al medio día salía para mi casa. Ya la semana siguiente comenzaban las terapias.
Las primera terapia mi esposo me acompañó, pero no podía entrar conmigo al lugar para terapias, por asuntos del Covid.
Eran aproximadamente las 9:00 am. Me recibió una enfermera que me llevo a un pequeño cuartito, un sillón mas o menos cómodo, hacía mucho frio, ya me lo habían advertido, para que llevara una manta y meriendas, el día sería largo.
Entonces me comenzaron a preparar, a travez del catéter intravenoso me insertaron una aguja tipo mariposa para los sueros y comenzaron a desfilar los medicamentos: un par de pastillas de Acetaminofén, un medicamento para la alergia, uno para las inflamaciones, un medicamento para las nauseas, un medicamento para diarreas y los tres mágicos de quimioterapia: Taxotere, Carpolaxtin, y Herceptin. Todo este proceso tardó aproximadamente unas 6 horas y aunque me sentía super bien cuando salí del hospital, las cosas rápidamente cambiaron al otro día.