Radioterapias

Al terminar la ronda de quimioterapias la Oncóloga me refirió para evaluación con un Radio Oncólogo.  A principios de Mayo fue mi primera cita, fue eso básicamente una cita de evaluación, luego de revisar mi expediente nos explicó en que consistía el tratamiento, según su experiencia y viendo mis resultados no las aplicaría, pero por mi diagnostico agresivo, el protocolo decía que era mandatorio, ni modo, serian 35 sesiones de radioterapia, que serían administradas diariamente en un horario que luego establecerían.

Una enfermera me dio cita para una charla obligatoria y para un CT (tomografía computarizada) a modo de crear un patrón para mi tratamiento.

En esta charla,  nos hablo primero la trabajadora social y su participación se concretó en dar a conocer el trabajo que el Hospital está realizando con su Centro para el Cáncer.  Las acreditaciones que tienen, las facilidades y los beneficios que podríamos calificar en caso de necesitar ciertos servicios.

Luego nos hablo la representante médico, que nos habló de lo consistían las terapias, y los cuidados que deberíamos tener tan pronto comenzaran las mismas.

También nos habló una especialista en nutrición sobre el cuidado con la alimentación cuando enfrentamos un diagnostico como el nuestro.

Luego de esto vendría la cita del marcado. Esto era como una simulación del tratamiento que estaría recibiendo, me acostaron en la maquina similar a la que recibiría el tratamiento y me midieron, y midieron, y midieron, hicieron varias marcas temporales, luego ellos me avisarían para las marcas definitivas

Justo un mes después (se supone que serían solo dos semanas) me llamaron para el marcado final sería el viernes para comenzar tratamiento el lunes.

Durante esta cita volvieron a medir, pero esta vez hicieron dos puntitos tipo tatuaje que serian los puntos de referencia para aplicación de las terapias.

La terapias serian aplicadas todos los días de lunes a viernes a las 10 de la mañana, debía presentarme desayunada, no podía usar nada con alcohol, perfumes, cremas ni desodorantes. Ademas debía usar ropa cómoda sobre todo fresca, que pueda quitar y poner sin complicaciones, luego de las terapias debía tratar la piel con mucho cuidado.  

El efecto para el cáncer  es quemar las células y evitar que crezcan o se propaguen, el efecto en la piel equivalía a una insolación de día completo, por sesión.

Así que al llegar a casa preparaba una mezcla de aloe vera (sábila fresca) y vitamina E, me las aplicaba con un algodón en toda el área impactada, dejaba que se secara y luego usaba una crema especial para quemaduras y gracias a Dios nunca tuve problemas, mi piel quedo intacta.

Cada terapia era una aventura nueva, como tenia que ir diariamente pude conocer muchas personas con condiciones similares, todos teníamos el elemento común del cáncer, pero casi todos diferentes.  Siempre celebrábamos cuando alguien terminaba las terapias y nos entristecíamos cuando ya alguien no las podía continuar.

Cada vez que alguien terminaba un tratamiento tenía la oportunidad de tocar una campana ubicada en el medio de la sala de espera, cuando me tocó,  todos los técnicos me esperaron afuera, eran cinco chicas y un chico,  estaba muy emocionada y sobre todo agradecida por lo amables que habían sido conmigo, no tengo que mentirles, toque la campana como si quisiera romperla , lloré de la emoción, nos tomamos muchas fotos, parecía una fiesta realmente, no creo que nadie había celebrado tanto mientras yo estuve allí. Otro proceso terminado.

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miosotisdiaz

escribir sobre mi ... soy una persona agradecida y enamorada de la vida , amada y bendecida por lo que tengo, abierta a recibir todas las bendiciones del universo, hija, hermana, esposa y madre y ahora sobreviviente, curiosa y feliz por decisión propia.

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