Hay un refrán que dice : “a veces el remedio es peor que la enfermedad”, en mi caso no pudo ser mas literal. Los primeros días fueron realmente horribles, afortunadamente no sufrí todos los efectos secundarios esperados, por la combinación de medicamentos preventivos, el día antes, durante y después de recibir la mezcla de quimioterapias, debía tomar unos esteroides para poder sobrellevar lo que venía.
Los primeros 10 días después de cada sesión, siempre fueron los más difíciles. Lo que sentía era como si tuviera una cuota de energía para el día de aproximadamente dos horas, principalmente por las mañanas. Luego de esa cuota ya mi cuerpo no podía más, no me podía parar, ni sentar, ni acostar, no estaba cómoda de ninguna manera.
Pasé semanas sin siquiera salir al patio a ver mi jardín de flores.
A veces sentía mucho frio y al abrigarme entonces me daba mucho mucho calor, sentía la cara hinchada, y se me ponía super roja y caliente, como si me acabara de broncear al sol.
El apetito era otro tema, no me apetecía comer casi nada, y a esto le sumamos las terribles llagas en la lengua y los labios. Gracias a Dios, tengo un ángel en mi vida que me traía unas sopas que me caían de maravilla.
Comía por antojos. A veces me daba con comer fideos hervidos con un poquito de sal, es lo que mas toleraba, nada condimentado, nada muy frio, ni muy caliente, a veces podía tomar un poco de té, las ensaladas eran un no no, los vegetales ni verlos, y mucho menos comer carne de ningún tipo, a veces quizás un poco de pollo.
Fueron días muy difíciles, aunque a veces sentía mucha nauseas, nunca tuve que vomitar. Nunca me dio diarreas, al contrario tenía que comer ciruelas para poder ir al baño, porque ni siquiera el medicamento para el estreñimiento funcionaba.
Mis defensas bajaron al límite. Durante la primera visita a la oncóloga, luego de iniciado el tratamiento, me tuvo que suspender el proceso por una semana ya que mi cuerpo no lo iba a tolerar, entonces me indicó un medicamento para subir las defensas, era una serie de tres inyecciones tres días seguidos, y repetir Hemograma (CBC).
Estas inyecciones ayudaron a poder seguir con el tratamiento. Luego de recibir las siguientes sesiones de quimioterapia, al día siguiente, también recibía una dosis de estas maravillosas inyecciones, las cuales tenían sus propios efectos secundarios!!
Ya para la segunda sesión de quimioterapias se me comenzó a caer el cabello aunque tenia la cabeza rapada los pocos vellidos se cayeron, cejas, pestañas, todo!!
Entre la mezcla de quimios e inyecciones para la defensa, comencé a sentir fuertes dolores de espalda alta, era como si usara una camisa bien bien apretada, aunque podía respirar, sentía que me faltaba el aire, sangraba por la nariz, y me dolía mucho la cabeza.
Otro de los efectos secundarios super molestos de la quimioterapia era la resequedad en la piel, los pies, las manos, las uñas, super debilitadas, como si fueran de papel, se quiebran mucho, las puntas de los dedos se llenan de pequeñas cortaduras, para mejorarlo usaba aceites humectantes en las manos y pies.
Todo esto se repetía por aproximadamente 10 días después del recibir el coctel de quimios, luego de estos 10 días todo era mas o menos normal, me sentía super bien, llena de energía y sin ningún dolor, aunque podía sentirme cansada bien rápido, por lo menos podía comer y dormir bien, podía ir al baño sin necesidad de laxantes.
Cuando inicié el tratamiento pesaba aproximadamente 170 libras, con la ansiedad había subido 10, la mayoría de las personas bajan mucho de peso con este tratamiento. Yo las subía, mi doctora me prohibió hacer dietas, aunque si, que comiera lo más saludable posible, y aunque yo casi no comía, seguía aumentando de peso, he llegado a pesar 220 libras.
Afortunadamente solo tuve 4 sesiones de quimioterapias. Al terminar, muchas cosas volvieron a la normalidad, ya a los 30 días de mi última quimio comenzó a crecer mi cabello, un poco diferente a como estaba acostumbrada, pero ya tenia cabello.
Tengo más energía, aunque me fatigo fácilmente, ya puedo comer de todo, pero muchas cosas me causan acidez y las evito.
La piel ya está más normal aunque las uñas siguen bien débiles. Y el sobrepeso, bueno eso será otra historia.