Declarando guerra

No se cual de las dos palabras es mas dura, cáncer o quimioterapia, sientes un nudo en la garganta que aprieta desde la boca hasta el estomago y todos los intestinos, sientes que no respiras, no escuchas, no hablas, es peor que todos los miedos juntos y con frio y calor al mismo tiempo, es como verte en medio del torbellino sin fin, donde eres eje y movimiento al mismo tiempo, es una pesadilla de la que quieres despertar y no puedes.

Llegó el día de la cita con la oncóloga, terminó viéndome una doctora, con la que me sentí muy cómoda, ella vio toda la información que yo llevaba, revisó la patología y aunque determinó que si necesitaba el tratamiento,  por lo agresivo de la naturaleza del cáncer que tenía, decidió hacer otros exámenes y laboratorios, orientados a ver si tenia metástasis, o si había algún otro órgano involucrado, ademas de los exámenes regulares antes de comenzar el tratamiento de quimioterapia.

Fueron muchos días de oración,  tratando de entender todo lo que estaba sucediendo con mi cuerpo, aceptación, y fortaleza para enfrentar lo que viniera sea lo que sea, había decidido que esto no me iba a vencer

Dias pasaron y poco a poco fueron llegando los resultados, también llegaron los resultados de las biopsia que hizo la ginecóloga.

Al comparar la data nueva con la existente, los doctores determinaron un cambio en el procedimiento, increíblemente y para suerte mía, todos los resultados indicaban que aunque seguía siendo muy agresivo, era mucho mas pequeño de lo que inicialmente se encontró, en lugar de comenzar con la quimioterapia, se realizaría la cirugía primero y luego las terapias.

En mis casi 53 años solamente había visto la sala de cirugía para traer al mundo mis dos hijos, luego de eso y gracias a Dios nunca había ido ni siquiera a sala de emergencias.

Mas laboratorios,  mas pruebas, este tipo de cirugía era muy particular, ademas de extraer la parte afectada  también tenían que extraer unos nódulos centinelas del área de la axila, estos son los que indican si el cáncer se ha regado o ha comenzado a migrar a otras partes del cuerpo.

Para poder realizar todo esto, primero tienen que poner un contraste especial directamente en el seno afectado, que le indicará al cirujano cuales son los nódulos centinelas que debe extraer, luego y con ayuda de una aguja especial el cirujano ubica a travez de una mamografía donde exactamente está el tumor a extirpar.

Realizado todo esto, el próximo paso es ir a sala de operaciones.  Me indican que debo ir al tercer piso, y presentarme con la recepcionista. Esperamos aproximadamente unos 15 ó 20 minutos y ya era mi turno, me recibe una enfermera que me lleva a un pequeño cuartito donde debo cambiar mi ropa por una batita de papel, abierta atrás, sin mas nada, me ubican en una camilla, donde comienza todo el proceso, para mi todo es nuevo, me cubren con una sábana, pero yo temblaba del frio, la enfermera me dijo no es frio lo que tienes, es que estas muy nerviosa, y me busco otra sábana, quizás pensando que con eso me iba a calmar.

Me pusieron un suero, me tomaron los vitales, una inyección para evitar coágulos y ya todo fue muy rápido, me fueron a buscar entre tres enfermeras me llevaron a la sala de cirugía, sentía como mucha conmoción, miedo creo mejor, recuerdo que me encomendé a Dios nuevamente y lo último que recuerdo de ese lugar fue que me preguntaron mi nombre, fecha de nacimiento y de que me operaban,  me imagino que era para entretenerme en lo que me dormían.

Desperté en el área de recuperación, tenia muchos cables conectados y hasta oxigeno, estaba medio mareada y la garganta me molestaba, pero estaba muy cómoda,  me tenían cubierta con una cálida manta plástica llena de aire caliente, cuando se aseguraron que había despertado completamente, me dijeron: mamita ya te vas, ya pasó todo. Recuerdo que pregunte la hora y ya eran las 3:00 pm.

Una enfermera busco mi ropa y me ayudo a vestir, espere por la escolta que me llevaría fuera del hospital, en la puerta me esperaban mi esposo y mi hija para llevarme a casa.

La primera parte de la guerra estaba terminada, este cáncer no me va a vencer, se metió con la persona equivocada.

Compartiendo la noticia

Cuantas cosas pasan por tu mente en estos momentos, saber que tienes una gran familia que te quiere y apoya siempre, es un alivio , pero como decirles esta situación tan difícil, no es una tarea sencilla.

A este punto solo mi esposo y yo sabíamos lo que estaba pasando, no queríamos, hablarlo con nadie hasta tener toda la información completa, hasta no tener un plan de acción,  y ante la necesidad de tener que visitar un oncólogo, ya no podíamos quedarnos con la información, ya era el momento de avisarles a la familia.

La primera  persona en decirle fue mi hermana, somos muy unidas y no hubo necesidad de muchas  palabras, ya ella se lo imaginaba. Por la gran cantidad de estudios que me estaban indicando.

Decirle a nuestros hermanos la situación tampoco fue muy fácil, no es una noticia grata de decir y cuesta mucho poder asimilarla.

No había dicho nada a mis hijos, es la época de los exámenes finales y principio de navidad, no quería agregarle mas estrés al momento, así que esperaremos que terminen los finales en dos semanas para decirles, mientras tanto seguían las citas medicas,  las evaluaciones,  los exámenes, laboratorios y pruebas.

Hasta un día, me llamaron de la oficina médica para confirmar la cita con el oncólogo.  Este día tome la llamada frente a mi hija y cuando escuchó el nombre del doctor que estaba a confirmando la cita, su corazón se estremeció, reconoció el nombre,  ya que era el papá de una de sus mejores amigas de la universidad y ella sabía muy bien que el señor es oncólogo, entonces me preguntó: por qué haces cita con un oncólogo? Hay algo por lo que deba preocuparme? Rápidamente le dije que no, que todo estaba bien, que era rutinario que cuando hay biopsias de seno es necesario que un oncólogo revise la patología para asegurarse que todo esta en orden. Me sentí culpable por no decirle en ese momento, pero ya solo faltaba un examen y entonces le podría decir con calma.

Y llegó ese día, era su último examen, y estaba feliz, recuerdo que brindamos con  una cava porque por fin había terminado el semestre, luego de los primeros minutos de algarabía, nos sentamos, tenemos que hablar… llamamos por video a mi hijo que se encontraba fuera  y les dijimos, con el corazón estrujado, pero con la mayor positividad,  y claridad posible, los pusimos al tanto de la situación, con todos los detalles que teníamos.  Era el momento de estar más unidos que nunca.

Mi primeras citas medicas

Ahora la cita con el cirujano, a esta cita tuve que ir sola, por asuntos del Covid. Me daba un poco de miedo que me dijera algo inesperado y dentro de mi confusión no pudiera entender todo el mensaje. Es normal este sentimiento cuando recibes noticias catastróficas.

Me pareció bien cómodo hablar con Dr Arboleda, me dijo las probabilidades y me dijo también que la ventaja principal era que estaba bien pequeño, que quiere hacer una revisión a la biopsia por parte de sus patólogos solo para confirmar el diagnóstico.

El pequeño tumor de 2.7 milímetros, suena pequeño, pero realmente en este caso es de preocuparse, la recomendación del cirujano es referirme al oncólogo para que recibir terapias y el tumor reduzca en tamaño y posiblemente en tres meses operamos.

El tumor al que me estaba enfrentado es uno de los mas agresivos,  pero afortunadamente estaba encapsulado, así que el cirujano entendió que lo mejor era el tratamiento primero. Me refirió a un Oncólogo que tiene su oficina al lado de la suya.

Ante todos estos sucesos tuve que hacer una cita con mi ginecóloga.

El cancer de mama esta íntimamente ligado al cáncer de útero y de colon, siempre que me hacen un sonograma vaginal salen reflejos de pequeños quistes benignos, pero ante el diagnostico de cáncer de mama, estos quistes serían potencialmente peligrosos, y viene la nueva determinación: tenemos que hacer una biopsia.

De repente todo se me nublo de nuevo, lloré como nunca, el procedimiento se haría en ese momento, ya estaba ahí, y no había tiempo que perder. La doctora me puso un poco de anestesia pero se le complicó un poco hacerme la biopsia y me dijo que si no lo podía hacer tendríamos que ir al hospital!!!, me dejó sola un rato y yo solo quería llorar, me repuse y comencé a orar nuevamente, le pedí a Dios que llenara a la doctora de paz para poder hacer la biopsia en ese lugar y a mi de fortaleza para poder pasar por el proceso.  Todo paso bien rápido aunque lo sentí eterno. Los resultados estarían en dos semanas, no sé porque pero para todo hay que esperar dos semanas!!! 

El MRI

Llego el dia del MRI con contraste, es la primera vez que me tengo que hacer este tipo de estudio, nunca había sentido tanto miedo. al llegar al centro de estudios me pasaron a una salita para prepararme, como tenia que recibir contraste me pusieron en la mano una mariposa como las que se usan para los sueros intravenosos.

El estudio se haría boca abajo en una posición que permitía mis senos estar expuestos, luego de unos minutos dentro de la maquina, la enfermera me avisó que me pondría el contraste, lo sentí como entraba en mi cuerpo y la sensación fue de nausea, todo el momento estuve rezando ave marías, la virgen me acompañó siempre y me lleno de mucha paz, todo terminó bien rápido y ahora esperar.

Cuando llegaron los resultados del MRI, dos semanas mas tarde, confirmaron el diagnostico inicial, el pequeño tumor media aprox 2.7 milímetros, suena pequeño pero realmente en este caso es de preocuparse. 

El tumor al que me estaba enfrentado es uno de los mas agresivos,  «doble negativo Hers2 positivo», pero afortunadamente estaba encapsulado, ahora a ver al cirujano

Recibiendo el diagnóstico

El resto de la tarde  lo pasé bien nerviosa, mis manos temblaban, mi cuerpo no dejaba de temblar, se me llenaban de agua los ojos, me faltaba el aire, sabía que la noticia que recibiríamos, no necesariamente iba a ser muy agradable, y eso que soy muy optimista y siempre trato de ver el lado positivo de las situaciones, pero porqué no enviaron los resultados con todo y recomendaciones por e-mail?. 

En la noche tuve mil sensaciones, casi no dormí, mil ideas locas cruzaban mi mente, pero quería ser lo mas positiva posible, tuve que tomar una pastilla para ayudarme a conciliar el sueño.

A la mañana siguiente, era el martes antes del día de Acción de gracias, no el mejor momento para recibir este tipo de noticias, llegamos a la hora acordada al 4to piso, nos anunciamos en la oficina, me pidieron que mi acompañante se mantuviera conmigo, esto incrementaba mas mi ansiedad, y que esperáramos nuestro turno.

Al llamarme, nos pasaron a una pequeña salita, todo gris, un sillón secciónal que ocupaba todo el espacio, una silla, y una lamparita con una tenue luz rosita,  no indicaba nada bueno, Se supone que quien me daría los resultados era la misma doctora que me hizo la biopsia, pero ella no había podido llegar por complicaciones, su compañera me recibió.

Mi corazón latía acelerado, mis oídos se tornaron sordos, casi no podía escuchar, ni respirar, realmente la doctora no había comenzado a hablar y ya yo quería vomitar.

Sus primeras palabras fueron “usted se va a sanar”, no lo dude, usted se va a sanar, y ahí procedió a explicarnos los hallazgos en la biopsia y posibles tratamientos.  Me dijo,  el nombre es intimidante “carcinoma ductual infiltrante, ligeramente moderado” pero no se preocupe, tiene solución. A partir de ahí todo paso en cámara lenta, así lo sentí, estaba como en un letargo.  Suerte que estaba con mi esposo, el pudo mantenerse mas ecuánime que yo.

Todo daba vueltas a mi alrededor, no podía pensar, sentí que un baño de lágrimas inundaba mi cara, una mezcla de frio y calor en todo el cuerpo, en ese momento no creo que pienses mucho, mi primer pensamiento era una mastectomía radical doble y resolvía el problema, que lejos estaba de mi realidad. 

La Doctora nos dejo solos para asimilar toda la información, uno de los primeros pasos a seguir era buscar un cirujano  y posiblemente un oncólogo, oncólogo?? Sí, oncólogo, quizás no lo necesites pero aquí tienes una lista de contactos que pudieras necesitar. Al entrar nuevamente a la sala me dijo que me había hecho cita para el martes siguiente con un cirujano en un Hospital en Caguas.  

Antes de la cita con el cirujano debía hacerme un MRI

La biopsia, descubriendo al enemigo

El día de la cita para la biopsia, llegamos bien temprano, me registré con la enfermera y luego me pasaron a una salita, donde me pidieron que me quitara la blusa y ropa interior, me explicaron el procedimiento a seguir, primero me pusieron un poco de anestesia local, el procedimiento se haría sentada, en una especie de equipo para mamografia y luego, antes de que me diera cuenta, me extrajeron un poco del tejido que sería analizado.

A pesar de tener anestesia, sentí bien fuerte el estirón, ya luego del dolor, como un fuerte pellizco, me pusieron dos puntos de sutura que los pocos dias se caerían solos. Y fue entonces cuando la vi, una pequeña muestra de tejido humano, parecía tan vulnerable y saludable, parecía hasta amigable, de un color rosado claro hermoso, que lejos tenia yo que era un vil engaño, que detrás de sea hermosa apariencia se escondía un ser maligno, y ambicioso que quería invadir mi cuerpo.

Me dijeron que los resultados llegarían vía email en aproximadamente 8 o 10 días, así que esperé, pacientemente.  A los 7 días exactos recibo una llamada, a las 12:30 del medio dia, para pasar por la oficina médica antes de las 2:00 pm, imposible, les dije, vivo a mas 45 minutos y no estaba preparada para salir, no llegaría a tiempo, la urgencia por la que debía pasar,  era que los resultados llegaron y tenía una «recomendación» de la doctora, que no me podían dar por teléfono.  Me indicaron que debía pasar al día siguiente a las 9:00 y que fuera acompañada, mi acompañante podría estar conmigo en esta cita.

Sorpresas

Amaneció soleado, era una mañana de octubre, mientras sacaba a Tyger, a su caminata matutina, acababa de salir y justo al lado de mi casa, me encontré con una querida amiga, hace tiempo que no la veía,  se había mudado de calle, aunque conservaba su casa, y hacia visitas frecuentes. Al saludarla, luego de la primera impresión, me dice que tiene cáncer de seno,  me lo dijo super directo y sin titubeos, me quede sumamente sorprendida e impactada, no lo podía creer, muchas cosas pasaron por mi cabeza en segundos, ella más joven que yo, saludable, vegana, super delgada, no, no lo estaba esperando y mucho menos en estos momentos en que otra amiga batallaba fuertemente contra algo similar.

Fue en ese momento en que recordé que mi última mamografía había sido hace ya mas de un año, aun teniendo la indicación médica, con el corazón latiendo fuertemente, no se porque estaba tan asustada, rápidamente llamé y me pusieron la cita para el 20 de octubre.  Ese día todo fluyo con normalidad, la nueva normalidad impuesta por el covid, al llegar al local de Senos de Puerto Rico, en Guaynabo, no había mucha gente esperando y me atendieron rapidito, primero la sonografía y luego la mamografia, los resultados tardarían 8 días laborables.

Dias mas tarde recibo la llamada del centro de estudios radiológicos donde me decían que me recomendaban una biopsia en el seno izquierdo, ya que habían unas calcificaciones a las que debía darle seguimiento. La cita era el 16 de noviembre.

El día de la biopsia debía ir acompañada, pero por los protocolos del Covid mi acompañante no estaría presente en el área pero sí mantenerse cerca. Llegué, me explicaron el procedimiento y los protocolos, Kerwin me acompañó hasta la oficina y luego esperó que el procedimiento terminara.